EL LENGUAJE INCLUSIVO DE LAS ABUELAS


EL LENGUAJE INCLUSIVO DE LAS ABUELAS


Últimamente se habla mucho del lenguaje inclusivo y parece que todo el mundo tiene una opinión al respecto. Yo no. Yo soy una mandada, si me dicen que ponga niños/as, lo pongo si me dicen que ponga niños porque engloba a niños y niñas lo pongo. Si no me dicen nada, procuro usar un lenguaje neutro y en paz, cómo, por ejemplo, decir ‘malditas criaturas del demonio’. Pero siempre me viene a la mente la típica frase de abuela o madre cuando el adolescente de turno le está dando la tabarra con que quiere una moto, y al final grita exasperada : “¡¡Ni moto, ni mota, a ordenar tu habitación que es lo que tendrías que hacer!!”. Y además se reafirman en lo dicho, gritando: “¡Ni pero, ni pera que valga, a ordenar se ha dicho!” Y es que nuestras abuelas ya eran conscientes del problema del lenguaje.

En algunos foros ves cosas como “¡Hola a todis amiguis!”, que es otra opción igualmente válida, aunque en confianza, es bastante cursi. Ya puestos, también podríamos optar por el “Hola a todes” o por qué no “Hola a todus”. En fin, mejor voy a dejarlo…


Hablando de madres y sus frases, tod@s en la familia tenemos frases típicas que han marcado nuestra infancia o que no nos han caracterizado y marcado la infancia de nuestros hijos.

Yo misma tengo unas pocas, algunas heredadas como esta que suelta mi suegra cuando algún niño no quiere terminarse el plato de comida y le espeta “No quiero más”, mi suegra contesta con su sonrisa más angelical y un tono un tanto preocupante “sí, sí que quieres, lo que pasa es que todavía no lo sabes”. Otra frase muy suya es “tú lo que estás es muy orejisan@”. Y ahí te deja pensando qué habrá querido decir, pero por si acaso es mejor no preguntar.

Otra es, ay, hijo pásame el chisme ese, ya sabes el kichiflusss. ¡Y los niños que tienen poderes telepáticos, van y te lo traen! Luego les explicas con todo lujo de detalles que no entren con las zapatillas llenas de barro al salón recién fregado y te miran como si les hablaras en finés. Una frase muy nuestra, es decir “Por dios, hija, hijo, hije, criatura, ponte un jersey, que yo tengo frío”.

Comentarios

Entradas populares